Esto de la lucha de derechos nos
suena conocido… como de otra época.
Cuando la letra importante era la k
y el color favorito era el celeste y blanco, el asunto también era la
lucha de derechos pero en el centro del ring estaba el derecho piquetero a
reclamar y su contrincante era el derecho transeúnte a movilizarse por las
rutas. Ahora cuando la letra favorita es la M
y el color predominante es amarillo parece que luchan el derecho docente
a sostener el trabajo versus el derecho estudiantil a tener clases. Sin embargo, si miramos con atención más
allá de los colores y las letras vemos una profunda continuidad entre ambos
gobiernos. El respeto a la libertad de
tránsito contra la perturbación piquetera es una bandera común de los dos
períodos y esto de acomodar de manera prepotente los horarios docentes “para
que los chicos no sean vulnerados” ya había sucedido el año pasado en la
escuela del Carapachay con malos resultados para los profes.
Hay que decir que también tienen en común la
costumbre de hablar en nombre de otros.
El derecho a la educación de los estudiantes no lo esgrimen los propios
estudiantes sino que son los gobiernos que hablan por “los chicos”. Y los
estudiantes? Al menos en la 12 se
manifiestan en contra de la prolongación del horario escolar por motivos mas
que atendibles para los que vivimos en la isla.
La fundación de la 12 tiene un pecado de origen que son sus horarios. El
turno tarde no tiene chances de prosperar en una comunidad que suele levantarse
en la madrugada y finalizar su jornada todavía con luz diurna. Terminar a las 19hs supone para algunos
estudiantes llegar a su casa a las 21hs cuando sus padres ya rumbean para la
cama. Pero, claro, cuando hace una década
reclamamos un edificio nuevo, la autoridades no sintieron que el horario de la
escuela “vulnerara el derecho a la educación” de unos isleñxs a los que nunca
consultaron. Ahora deciden prolongar el
horario mediante una circular y no se les ocurre consultar a la comunidad en nombre de la cual
hablan para defender su derecho al estudio.
En fin muchos derechos y pocas nueces.
Que la comunidad isleña decida y que los funcionarios busquen edificios.
PD: Un dato. En su momento el ex hotel Las Rosas fue
pedido para que funcione la 12 y ahora lo administra el Municipio. Otro dato es
que el predio de Tres Bocas también es del Municipio.
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